sábado, 5 de marzo de 2016

Respuesta sobre "Los justos" y la 'teoría del sujeto superior'"

Respuesta sobre “Los Justos y la ‘teoría del sujeto superior’”:
Tras numerosas actualizaciones al artículo “La presencia de “Julio César” en “Los Justos” y la teoría del sujeto superior”, que vio por primera vez la luz en este mismo blog en agosto de 2015, y después de incorporar una serie de ideas novedosas que han ido perfilando el mismo en un proceso reflexivo lento prolongándose a lo largo de varios meses, me he dado cuenta de que se podría exponer otro punto de vista que argumente las razones sobre qué objeciones existen con respecto al susodicho ensayo filosófico-literario y cuestione así las bases sobre las que se fundamenta el mismo. El problema que he encontrado con mi anterior ensayo no se basa en la primera parte del mismo, al fin y al cabo una interpretación de literatura comparativa entre "Los justos" y "Julio César" no es filosofía, sino en la teoría del sujeto superior y su presencia an "Los justos". 
La filosofía parece algo complejo pero en realidad, se compone tan solo de dos elementos clave: la identidad del filósofo y la lógica. Abramos, pues, una nueva ruta sobre esta perspectiva ética.

Primera parte: Objeciones:

Primera objeción: Problemas obvios:
El primer punto en contra de esta teoría y su conexión con “Los justos” reside en que las causas superiores solo nos dan respuesta a un único escenario ético muy concreto, el de una decisión irreversible. En cualquier otro contexto, no servirían para resolver problemas morales.

Por otro lado, es una teoría que no nos aporta nada nuevo. Ya hay teorías éticas concernientes a los valores y, a fin de cuentas, aunque eluda los problemas básicos del relativismo y el intelectualismo moral, sigue siendo un punto de vista estructurado desde el objetivismo moral. Sigue basando, inconscientemente, su razonamiento sobre el hecho de conocer y aplicar dicho conocimiento. Además la posibilidad de que elijamos o no esta “causa superior” no nos dice mucho sobre la moralidad excepto que es posible realizar juicios morales por tema superior.   

Otro punto válido sería concluir que el análisis es impreciso, dado que se centra solo en plausibilidad. El planteamiento cumple su objetivo (demostrar que la explicación es plausible) porque éste es evidente y parte de una verdad lógicamente correcta a priori y se ciñe a ella, aportándonos muy poca información en general. Toda interpretación literaria tiene, en mayor o menor medida, un cierto grado de plausibilidad o de lo contrario no sería una interpretación, sino un hecho. La explicación va sobre seguro, no se puede probar que está equivocado porque es verdad que es plausible. La causa superior parece tener éxito porque genera la sensación de tenerlo al cumplir su objetivo, pero el “generar una sensación” no es igual a proveer al lector con una explicación correcta de la tensión psicológica de Kaliayev.

Segunda objeción: Sobre por qué no se puede explicar “Los Justos” con la teoría de la causa superior
Un factor que se debería considerar con respecto a dar argumentos contra esta idea del “sujeto superior” está ligado a la naturaleza general del argumento central aplicado a “Los justos”. En otras palabras, está todo expuesto de un modo excesivamente complicado para llegar a la afirmación de que es un cúmulo de sentimientos lo que mueve a Kaliayev, quien se deja llevar por la justicia fundamentalmente, he ahí el título de la obra, “Los justos”. Tener una teoría de un llamado “sujeto superior” parece ser un razonamiento abstracto que podría llegar incluso a ser prescindible e innecesario, simplemente si consideramos la posibilidad de que tal vez no haya que recurrir a un valor trascendental necesariamente para explicar el personaje de Kaliayev. Tal es el caso de la solidaridad que es, en definitiva, una de las motivaciones centrales que sustentan los argumentos presentados por Kaliayev a lo largo de la obra para defender el fin del zarismo y de una Rusia despótica políticamente. La solidaridad, aunque es universal puesto que, como pensadores como Dawkins argumentan, viene dada por nuestra genética y es una manera de subsistir y cooperar en grupos lo cual aumenta nuestras posibilidades de sobrevivir; no tiene intención de ser trascendental, dado que alguien solidario no ansía ambición ni el deseo de perdurar en la memoria ajena. La solidaridad es una aptitud buena por sí misma (Kant, por ejemplo, lo explicaría con imperativos categóricos pero mi intención no es la de adentrarme en el terreno de la ética en este momento). En el caso de que la solidaridad implicara un grado de ambición trascendental, no podría considerarse solidaridad en sí y sería otra cosa poco éticamente correcta. Por consiguiente, la solidaridad, al no ser trascendental aun siendo un sentimiento universal, no debería ser considerada como un sujeto superior. Sí encontramos diversos casos en “Los justos” como la actuación de Kaliayev en la que considera a los niños como el futuro de Rusia, por ejemplo, en los que parece ser que esta capacidad de “dar la vida por” es la solidaridad. Pongámonos en el escenario en el cual la solidaridad es lo que, principalmente motiva a Kaliayev, entonces sería ridículo creer que algo así que, aunque fuese universal, no fuera trascendental pudiera respetar la definición para convertirse en una causa superior. Entonces, no sería un tema superior lo que motivase a Kaliayev. De hecho, el protagonista de “Los justos” no parece mostrar un deseo de trascender o pasar a la historia. Su psicología y personalidad son las de de un hombre que lo único que ansía es aportar sentido a su vida.
El creer que la auténtica motivación de Kaliayev es una causa superior implica proveer al personaje de un interés personal que no se presenta en ningún momento de la obra. Él no busca un beneficio propio que pueda serle aportado por el uso de un tema superior. Por lo tanto, aunque el explicar “Los justos” con esta teoría nos explica que la presión psicológica del personaje viene dada por esta sensación que él tiene de los sujetos superiores, hace que Kaliayev carezca de una verdadera solidaridad o de un interés en la justicia real. Esto es así porque una verdadera solidaridad no implicaría un beneficio propio representado en el hecho de trascender. En esta situación se caería en contradicción. La teoría es confusa y puede hasta leerse como si Kaliayev buscase una ambición particular a través de una obra moral respaldada por argumentos sobre los valores. Este deseo de ir más allá de todo contradice la idea de universalidad y por lo tanto la de las causas superiores aplicadas a Kaliayev.

Otra cuestión importante sería: ¿ha tomado Kaliayev realmente un juicio moral por causa superior?
Por un lado, cabe subrayar que la religión no es un valor, sino una creencia. Una religión puede estar en lo cierto o no y puede aportarnos un significado trascendental o no. Hay gente que la considera una causa superior y, efectivamente, se sacrifica por ella pero esto no quiere decir que sea universal o un sujeto superior realmente. En la obra de Camus se presenta a la religión como opción para redimirse y Kaliayev la rechaza. Con este respecto me desdigo de que la religión sea un sujeto superior. Por suerte, puesto que tenemos la certeza de que la religión no forma parte del conjunto de valores que aplica Kaliayev para tomar su decisión irreversible, el hecho de que la religión no sea un valor trascendental no afecta para nada al protagonista de la obra.  
No obstante, se puede también negar la presencia de la teoría de la causa superior en “Los justos” diciendo que el gran problema de explicar “Los justos” con esta teoría reside en que Kaliayev ha mezclado amor (un sentimiento) con justicia (un valor) y entonces ha mezclado algo subjetivo y personal con algo objetivo y universal. El amor no es universal, porque es algo que el Hombre ha creado para explicar procesos químicos. Aplicando filosofía del lenguaje a este asunto, abreviamos el fenómenos de creer estar enamorados como propósito para perpetuar la especia con la palabra “amor”. El caso es que podemos abreviar así los sentimientos pero no los valores porque éstos últimos son trascendentales. 
Siguiendo este argumento, Kaliayev no ha realizado estrictamente una decisión basada en un sujeto superior porque se ha dejado llevar por los sentimientos y ha caído en el emotivismo moral, que es uno de los puntos de vista que con esta teoría intentamos evitar. Si es el amor lo que motiva a Kaliayev y es lo que deja de legado a Dora, es aceptable como explicación y puede que su elección haya sido correcta o no pero no hay garantía de que así sea, garantía que sí nos aportaría si el juicio moral en cuestión hubiese sido dado por causa superior.
De ser esto así el ejemplo del avión expuesto en “La presencia de “Julio César” en “Los justos y la teoría del sujeto superior” tampoco sería válido por el mismo motivo. Sería claramente erróneo.
Dicho esto consideremos que un segundo pasajero, Miguel, está en el avión. Él es amigo de Pedro y también sabe que la familia de Pedro está en el aeropuerto. Aunque haya sentimientos que influyan en su decisión (pongamos la amistad hacia la esposa de Pedro), si Miguel decide estrellar el avión antes de que llegue al aeropuerto por una mezcla de justicia y respeto hacia la vida humana (ambos valores universales y trascendentes) y si él conoce estos valores de forma trascendental y universal, él sí estaría realizando una acción por valor trascendental. Si todos conociésemos los valores universales y trascendentales, ante una situación irreversible, actuaríamos siempre correctamente. Con una educación que nos permitiese llegar a valores trascendentales se frenarían los grandes problemas sociales. Por ejemplo, los soldados se negarían a batirse unos con otros porque en una situación de guerra (irreversible), si entendiesen el valor trascendental de respeto como tema superior, evitarían enfrentarse. De este modo, darían sentido a su vida y su muerte cuando esta llegase. Así, llegaría un momento en el que nadie se pusiese en una situación irreversible con respecto a sí mismo, no arriesgase la vida, y no sería necesario emplear más conjuntos de valores. Esto eliminaría el problema de la banalidad del sujeto superior al darle una función pragmática para la sociedad en su conjunto y proveernos con una sociedad perfecta. Sin embargo, esto no se puede lograr porque el Hombre no es capaz de concebir cómo se pasa a aplicar temas superiores a situaciones que no requieran un estado irreversible con respecto a uno mismo. Solo entendemos la elección del tema superior en un contexto irreversible que implique dejar de lado unas cosas y eso produce la tensión porque somos incapaces de ver más allá y pensar siempre en el bien común. En un plano general no podemos hacer realidad una sociedad en la que las decisiones más importantes se tomen por valores. Esta idea da paso a la Tercera objeción, pero antes concluyamos que en “Los justos” no todo son causas superiores los que se presentan ante Kaliayev, sino simplemente ideas o emociones que él considera que puedan tener el rango de temas superiores cuando no tienen por qué serlo. El razonamiento del sujeto superior en Kaliayev es un ejemplo de cómo no aplicar esta teoría ética. Puede parecer que está siguiendo un análisis parecido pero esta percepción es falsa.

Tercera objeción: El gran problema con la teoría del tema superior:
Las causas superiores evitan los problemas filosóficos tanto de la ética kantiana como del relativismo moral al centrar la acción moral exclusivamente en los valores en vez de en los sentimientos o la razón. Los valores son independientes tanto del sentimiento como de la razón.
Ahora bien, si los valores no vienen ni sentimientos ni razón el gran problema es: ¿cómo puede saber un individuo particular si los otros conocen los valores universales y entonces juzgar si ante un escenario irreversible con respecto a sí ha hecho una acción correcta? La respuesta a esto es: No podemos a causa del problema de otras mentes, pero podemos inferirlo. Por desgracia, al final, saber si he cometido juicio por tema superior y tener la certeza de que he respetado los de los demás, depende del azar porque supera el límite de nuestro conocimiento, el cual, viene delimitado por dos vías: Nuestra limitada capacidad mental pone un límite a la razón que podemos aplicar a los problemas filosóficos. Igualmente, la teoría de la percepción indica que hay ciertos elementos del mundo externo que, si existe, no podemos llegar a conocer. Esto limita nuestro conocimiento sensorial. En otras palabras, una persona no es quién para juzgar si otra persona ha elegido correctamente o no. 
Pero ante todo, la gran cuestión que nos deja la teoría del sujeto superior es: ¿cómo sé que conozco el concepto universal de un valor? A la cual se contesta diciendo que tampoco se puede saber, porque corremos el riesgo de confundir introspección y opinión subjetiva con la noción objetiva de un valor. Tampoco podemos tener la certeza de si Kaliayev se ha dejado llevar por un concepto puro del de amor y justicia, solo podemos inferirlo. El principal problema con esta teoría filosófica es en el fondo uno epistemológico. Hay veces en las que mi concepción personal del valor X y del Y puede coincidir con la universal. En el caso de que realice una acción irreversible con este respecto, mi decisión sería buena necesariamente. El problema es que puede que mi concepción personal no sea la adecuada, no lo sabré nunca. Al ser los valores superiores, eso mismo, superiores, escapan a nosotros. Desgraciadamente, la teoría del sujeto superior es prácticamente utópica y no se puede verificar.
Vivimos en un mundo dominado por el relativismo moral y esto imposibilita el objetivismo moral que propongo. Los valores van más allá de nosotros, no podemos tener control sobre ellos ni llegar a conocerlos universalmente salvo por suerte. La corrección ética de toda decisión por sujeto superior depende del azar. El problema no es tanto la existencia de un tema superior en sí, sino cómo llegar a él. Si tuviésemos un mayor grado de omnisciencia, sí podríamos resolver este problema. Sin embargo, es nuestra interpretación de las causas superiores la que nos conduce al relativismo moral. Caemos en el relativismo moral por un error lingüístico. Decimos, para abreviar: “el concepto de justicia ha cambiado desde la Revolución francesa hasta hoy” cuando en verdad queremos decir “nuestra percepción de lo que creemos identificar como el concepto universal de justicia ha cambiado desde la Revolución francesa hasta hoy”. Que no podamos llegar a motivaciones universales no significa que éstas no existan.

No obstante esta imposibilidad sobre el absoluto deja la puerta abierta a teorías filosóficas posteriores al objetivismo moral y nos lleva a afirmar que ante el desconocimiento de lo universal, debe ser el Hombre quien defina su propia causa superior y la redefina a su manera. Explicamos así que el aportar sentido a una vida es una labor independiente del individuo. Aportamos sentido a nuestra existencia solo con el hecho de sacrificar algo en un escenario irreversible por lo que creemos correcto. Eso es verdaderamente lo que nos transmite Kaliayev en "Los justos". Somos nosotros a fin de cuentas los que determinamos nuestras propias causas superiores, que, a mayores y con un poco de suerte serán 100% correctas en todos los contextos posibles y estados de hecho que puedan existir. Esta explicación deja espacio para puntos de vista sobre este tema como los expuestos por Nietzsche, puesto que sus ideas siguen siendo posibles dentro del sujeto superior porque aunque hay una causa superior es el hecho de que no podamos adecuar lo universal con lo particular e individual lo que explica la existencia del vitalismo. Y si además de esto, da el caso de que lo es, sabremos que hemos tomado una vía correcta. 

Cuarta objeción: El asunto de lo absurdo:
Explicar toda elección irreversible con un sujeto superior de un personaje tiene sentido en un primer momento. Pero si, aplicando la filosofía absurdista al asunto todo se resume en el absurdo, Kaliayev no ha erradicado la tiranía de Rusia y su intento de aportar sentido a su vida ha sido banal. Es más, su elección ha conducido a la locura de Dora. ¿Por qué molestarse?

Quinta objeción: Kaliayev aplicando lo universal en su causa superior
Retomando algunos principios expuestos en la Tercera objeción: ¿Y si esta “garantía” de la que hablamos no existe? En otros términos, ¿es posible que, aun siguiendo un conjunto de valores, mi decisión final resulte en una moralmente mala? La respuesta a esta cuestión es simple: No, puesto que si esto se produce es debido a que no se está tomando la definición universal de ese valor. Por ello es vital conocer el concepto universal del valor en cuestión. Esta contestación suscita la pregunta: ¿Cuál es esa definición universal? A la que se responde como: respetar la posibilidad de que otros puedan realizar una acción por tema superior. Este concepto universal es el de respeto al prójimo. En otras palabras, se puede actuar moralmente sin emplear un sujeto superior. Pero en el caso de que actúes por tema superior, el hecho de que lo hagas tiene que ser respetado por otras personas. Y toda elección por sujeto superior desemboca en un resultado moralmente bueno necesariamente. Solo alguien que conozca los conceptos de valores universales en cuestión de manera objetiva puede llegar a una acción por tema superior puramente dicha. 
Remitámonos a Miguel en el ejemplo del avión. Si los terroristas suicidas del avión creen matar a civiles por un sujeto superior compuesto por su religión y la justicia, no están aplicando el concepto universal ni de religión ni de justicia, tan solo su concepción de las mismas y por tanto no han tomado un tema superior. En el caso de que Miguel no decida hacer nada ante esta situación, la posibilidad de que cometa una decisión por sujeto superior ha sido respetada. Él puede destruir el avión antes de que llegue al aeropuerto. La situación cambia si los terroristas disparan a Miguel antes de que pueda estrellar el avión, porque no se ha respetado la posibilidad de que se sacrifique por un sujeto superior compuesto de amor y justicia en su caso. Ahora bien, si Miguel desconoce los conceptos universales de respeto y justicia, no digo que sea lícito que le maten antes de poder tomar una decisión, sino que simplemente su decisión no podía cometerse por conjunto de valores.
Esto deja la puerta abierta al debate: ¿Ha tomado realmente Kaliayev el sendero de un tema superior si no ha aplicado la noción universal? O ¿Ha sido la elección de matar al duque realmente una decisión moralmente buena? Entonces, ¿ha tomado Kaliayev una decisión por tema superior? Para contestar a esta cuestión es conveniente considerar dos perspectivas:
Sí ha elegido una causa superior desde un punto de vista literario porque Camus define al duque como despótico y dado que no podemos empatizar con él, entendemos que el razonamiento de Kaliayev ha sido moralmente correcto porque creemos que la acción universal de justicia sí ha sido respetada en este caso. Camus nos presenta a un Kaliayev tajante en la idea de justicia. La diferencia entre el duque y Kaliayev reside en que éste último sí ha respetado la noción universal al considerar el bien colectivo de Rusia y ha sacrificado la posibilidad de que una persona puede tomar decisiones por sujeto superior (el duque) para que la amplia mayoría de los habitantes tengan esa opción de la que bajo la tiranía del duque carecían. El duque no dejaba a nadie tener su propia iniciativa respecto a los sujetos superiores, dado que era un opresor y, como decíamos en la comparativa con “Julio César” se ha aplicado el utilitarismo.
Por el contrario, desde una perspectiva filosófica carecemos de datos para precisar. El caso de que creamos que la acción universal de justicia haya sido respetada no quiere decir que esto haya sido así. Podemos estar equivocados. En todo caso, hay 2 posibles escenarios: Si Camus nos ha dado una visión realista de la situación rusa y el duque era un opresor que no respetaba la libertad de otros para tener la posibilidad de realizar sus propias decisiones por tema superior y Kaliayev ha respetado la noción universal, Kaliayev ha seguido un sujeto superior que le ha llevado a la corrección moral. Pero si la visión de Camus es subjetiva, como puede serlo la de Kaliayev, es posible que el duque sí estuviese pensando en la justicia para Rusia aunque esto no se nos presente como tal en la obra, y que los argumentos de Kaliayev estén equivocados, basándose en la percepción que él tiene del duque como figura opresora pero esto no quiere decir que tenga razón.  En otras palabras, ¿qué pasa si Kaliayev ha malinterpretado o no ha aplicado correctamente y en el momento preciso el concepto del valor universal? En este caso, Kaliayev no estaría respetando el concepto de justicia, tan solo lo que él cree justo que no tiene por qué ser justo, y su decisión no habría sido enteramente por tema superior.

Segunda parte: Problemas con las objeciones:
Hemos analizado qué inconvenientes existen con esta teoría moral y con el hecho de explicar “Los justos” con la misma. No obstante, percibo ciertas incoherencias con algunos de los argumentos que he presentado en la parte anterior del texto, así como razones por las que todavía defender, aunque sea parcialmente, algunos aspectos de la teoría.

Primer problema: En contra de la primera objeción
El primer punto que debe ser aclarado es que se ha malinterpretado la idea de las causas superiores y el concepto de trascender. La trascendencia presente en un sujeto superior no es igual a pasar a la historia. Lo único que nos dicen los temas superiores es que es el buscar un sujeto superior lo que aporta sentido a una vida cuando estamos al borde de perderlo todo, que es cuando sentimos la necesidad de adscribirnos a algo mayor a nosotros mismos. El ser humano es insignificante en el espacio y en el tiempo, he aquí esta necesidad. Puede que, aunque Kaliayev en este caso no desee trascender en un sentido de pasar a la historia y que sea recordado, de una manera inconsciente y intencionada, esta trascendencia desemboque en dar a sus compañeros una visión de cómo fue Kaliayev pero esto no es necesariamente verdad. No todo sujeto superior desemboca en un deseo de ambición.
Es cierto que un sujeto superior trascendental podría desdoblar en una noción de perdurar pero esto es un efecto secundario y no el principal del sujeto superior. Un conjunto de valores sirve para fortalecer la posición de uno mismo, lo cual no quiere decir que todo tema superior perdure necesariamente. Así un valor trascendental puede hacer que otros recuerden a la persona que ha recurrido a este valor sin que sea éste el propósito del mismo. Erróneamente, nos hemos centrado demasiado en este aspecto a la hora de criticar la teoría del sujeto superior y hemos creído que trascender implicaba trascender respecto a otros seres humanos, cuando lo que quiere decir una causa superior es que este sentido de trascendencia es respecto a uno mismo. Kaliayev trasciende para sí y no para otros.

Por otro lado, la solidaridad (mencionada en la Primera objeción) puede verse, de hecho, como un sujeto superior, contrariamente a lo defendido con anterioridad. De algún modo la solidaridad es trascendental para el individuo concreto, como toda causa superior. Este grado trascendente se observa en diversos ejemplos. 
Gandhi era solidario. No era su objetivo trascender para otros individuos, pero eventualmente lo logró. Lo que motiva a Gandhi, como a Kaliayev, es una elección de sujeto superior, que en su caso es un cúmulo de características de varios valores entre los que predomina la de la solidaridad, pero su objetivo central es ayudar y aportar sentido a la vida (y me atrevo a decir que a las de otros, por ello respetaba la solidaridad en sí) y a la muerte de manera universal con un sujeto superior. 
Si la solidaridad es un sujeto superior la crítica a la idea de que un sujeto superior no mueve a Kaliayev estaría equivocada. Un Gandhi o un Kaliayev solidario no requiere trascender en memoria de otros pero sí trascender en sí mismo para su propia conciencia. En la objeción 1 se ha confundido el concepto de trascendencia en ojos de todos con el de trascendencia en ojos del sujeto en cuestión. Estos dos conceptos a veces coinciden como es el caso de Gan o Kaliayev pero no siempre. Hay muchos “héroes anónimos” movidos por sujetos superiores. Irena Sendler no recibió el Nobel de la Paz y tantos otros: los médicos combatiendo el SIDA en África, por ejemplo… No sabemos quiénes son, pero son héroes. No siempre hay una adecuación entre trascendencia como percepción personal y trascendencia como percepción ajena del individuo concreto.

Segundo problema: De la existencia de lo universal
Mucho hemos hablado de lo universal, dado que es importante para entender la teoría. Como dije en “La presencia de ‘Julio César” en “Los justos” y la teoría del sujeto superior”, es un planteamiento que deriva del objetivismo moral, por ello es vital conocer y saber aplicar lo universal en el momento irreversible preciso. Sin embargo, ¿qué es exactamente lo universal? ¿Existe?
Mi respuesta es que lo universal existe y otra cuestión será, como se va a ver más adelante, el llegar a él. Es, de hecho, la existencia de lo universal lo explica que se haya formado la idea de Dios, nuevamente un error lingüístico para abreviar y unificar todas las causas superiores. Así en vez de enumerar todos los valores universales uno por uno, los resumimos diciendo “Dios”, pero con ello caemos en el error de que por encima de los valores hay algo, un Dios o una religión. Esto no tiene porqué ser verdad, puesto que todos los temas superiores tienen el mismo peso, sino no serían conmutables. Dios es así, no solo una construcción humana, como dirían Marx o Freud, sino una construcción humana lingüística. Además inferir que Dios está sobre las causas superiores iría en contra de la idea de que Dios fuese una causa superior, porque sería inconmutable con todas las demás. 
Para hablar de la existencia de lo universal no voy a recurrir a “porque si la raza humana dejara de existir lo universal seguiría allí” puesto que es una pregunta a la que no podemos responder. Cuando nos ponemos a analizar qué pasaría en ese escenario estamos incluyendo nuestra propia mente humana nuestra creencia de cómo será ese escenario. 
Lo universal se justifica porque la respuesta de teorías puramente subjetivas ante la moral es, eventualmente, insatisfactoria porque hay momentos en los que esta clase de teorías no es suficiente para explicar fenómenos morales. 
Por ejemplo, bien es cierto que nuestra noción de moda ha variado. Ya no se lleva la ropa de los años 20. Pero el concepto objetivo de moda sigue igual, es invariable, de lo contrario simplemente no habría moda. Si yo voy a un continente cuyas costumbres desconozco, aún puedo reconocer la presencia de la moda en esa sociedad. Así si, digamos, me voy Arabia Saudí, en el caso de que no supiera nada acerca de la tradición de ese país, sí podría identificar su moda (el burka, las vestimentas blancas…).
Encontramos ejemplos parecidos en la filosofía. Podemos percibir una acción como buena o mala pero esto no significa que esa acción sea buena o mala. Un asesino puede tener disfrute en matar, en cuyo caso estaría malinterpretado o no estaría aplicando la noción del disfrute.
En un escenario irreversible, lo universal es la conglomeración de todas las partículas objetivas de todas las definición subjetivas existentes de un valor. De modo que si conocemos el valor de equidad al haber eliminado toda subjetividad de este concepto y si sabemos aplicarlo correctamente en un contexto irreversible con respecto a nosotros mismos, habremos seguido un razonamiento por causa superior. En otras palabras, un valor universal es aquel que independientemente del lugar o el momento en el que se aplique o nuestra interpretación del mismo, permanezca invariable y extrapolable.
Lo universal no está ni en el mundo ni en ninguna parte, puesto que es algo intangible pero que, no obstante podemos percibir y si la afirmación "esse est percipi" tiene un mínimo de verdad en ella, este caso también sería correcto. Simplemente no tienen porqué estar en ninguna parte, de lo contrario cometeríamos el error de tratar de delimitar con principios matemáticos y espaciales algo que no se puede cuantificar. Dado que si estos conceptos estuvieran en el mundo, estaríamos hablando de cosas materiales a las que nosotros les hemos adscrito un significado concreto, una metáfora como diría Nietzsche. No sucede lo mismo con las causas superiores, porque no las percibimos directamente, por lo tanto no podemos darles un significante en sí. Volviendo a la idea de que puedan o no estar en el mundo, digo que no, puesto que si creyésemos que están en el mundo cometeríamos una falacia al materializar algo intangible. Además asumiríamos que son cosas accidentales de estar en el mundo, porque, como afirma Wittgenstein en su "Tractatus", lo que está en el mundo es accidental. Lo universal no puede ser accidental, por lo que no puede derivar del mundo. Hemos dicho que para crear lo universal precisamos de este proceso de abstracción de lo subjetivo de las definiciones de ese concepto en particular, por lo cual en el fondo lo universal reside en nuestras mentes. Al no haber dos mentes que piensen exactamente lo mismo, sino que cada cual interpreta lo que cree y piensa de una manera, este método de contrastar unas ideas con otras nos daría una visión objetiva de un valor universal en concreto. 

Para criticar este punto, se podría añadir que me pregunto si el Hombre es capaz de tal proceso de abstracción. Si debemos redefinir nuestros valores erradicando toda subjetividad de todas las definiciones existentes, ¿le aportaríamos inconscientemente a ese nuevo concepto creado a partir de las posibles combinaciones del mismo, nuestra propia subjetividad? Sociológicamente, si dos personas ven el mismo hecho científico, cada una lo contará a su manera. ¿Puede el Hombre, limitado como es, realizar tal proceso? ¿Es la propia definición de lo universal una utopía en sí? A fin de cuentas, la existencia de valores universales parece ser algo imposible de verificar, lo cual deja la puerta abierta nuevamente a la pregunta: ¿existe lo universal? Y la explicación no ha resuelto nada.
Por tanto, en teoría sí podemos llegar a estas causas superiores en el caso de que existan, pero como humano me pregunto si en la práctica este puede ser el caso. El planteamiento, aunque elocuente teóricamente, resulta imposible de verificar a la hora de la práctica. Lo cual nos remite nuevamente al gran problema epistemológico con esta teoría y a la idea de que la teoría del sujeto superior, a fin de cuentas, deja la puerta abierta tanto para perspectivas puramente objetivistas como para las relativistas, dado que este "velo" para llegar a conclusiones universales y trascendentales justifica de algún modo que creamos en el subjetivismo moral al no haber una equiparación entre lo universal y lo particular, realmente, da igual qué vía sigamos (racionalista o irracionalista). Esto es así porque, obviamente, aunque fuera el caso que existen normas universales que se deben acatar, el no poder alcanzarlas o mejor dicho, el que haya el más mínimo error bien en el conocimiento o en la aplicación de las mismas en un contexto determinado, desemboca en que tenga que ser el Hombre quien se adscriba a lo que él considera este "algo superior". Por esta regla de tres y el problema de la equiparación entre lo que creemos universal y lo universal en sí mismo, se explica que la epistemología de Platón (justified true belief, o sea, una creencia correcta y respaldada por argumentos) no ofrece ninguna garantía de ser correcta, dado que podemos tener una creencia que esté respaldada por argumentos y que pensemos que sea correcta pero que, en el fondo, en el caso de compararla con la realidad, sea falsa. Si pudiéramos acceder al concepto universal de "verdad" veríamos si nuestra concepción del mismo es correcta o no, pero no parece que podamos hacer eso. Otra manera de criticar la filosofía epistemológica platónica sería con el argumento de Edmund Gettier, pero eso es otra cuestión. 

El que existan o no causas superiores reside en la creencia y no es materia de lo que podamos conocer. No obstante, esto no tiene por qué ser negativo, simplemente cambiaré mi tesis expuesta en "La presencia de Julio César en Los Justos y la teoría del sujeto superior" diciendo que no es el saber lo que propulsa nuestras acciones, es el creer. Si no creyésemos en nada y nos basásemos exclusivamente en lo que podemos saber, nuestras vidas serían insatisfactorias y altamente limitadas. Necesitamos creer y escapar la razón de vez en cuando, sino estamos ignorando, como bien dijo Nietzsche, una de las dimensiones que componen al ser humano. La realidad no tiene por qué ser de ninguna manera, como señala la teoría de la percepción, pero es el creer que es de una forma o de otra lo que aporta sentido a la misma, de lo contrario viviríamos unas vidas vacías. Por lo tanto, es una cuestión de creer que hay un algo con más fuerza que nosotros mismos a lo cual nos podemos acoger lo que aporta sentido a nuestra muerte en un escenario irreversible. Puede que este "creer" sea una ilusión, pero esta es la condición humana. 
De este modo, digo que en mi ensayo anterior caí en un error básico confudiendo 2 objetivos claramente diferenciados de estas causas superiores: El sentido de la vida y la moralidad. Ambos se pueden desglosar en dos escenarios diferentes. Así, si estamos en una situación irreversible y si nos adscribimos a lo que creemos una causa superior, hemos aportado sentido a la vida. El caso es distinto si hablamos de la moralidad. En este contexto, si estamos en una situación irreversible y nos adscribimos a lo que creemos una causa superior y resulta que estas causas superiores existen y resulta que nuestra concepción de la causas superior que hemos usado coincide con la universal, sí ha sido nuestra acción correcta. Sin embargo, el gran problema con todo esto es la palabra "si".
Por consiguiente, al vivir en un mundo relativista y al no saber si existe o no lo universal o lo correcto, toca concluir que no podemos definir una acción buena o mala si se ajusta o no a lo universal, dado que no podemos conocerlo. Los juicios morales, estando fuera del lenguaje y sin poderlos determinar, dependen del individuo, quien dicta lo bueno y lo malo según le parece y si eso se ajusta al patrón universal en el caso de que exista este patrón, será una acción bien hecha. 
Por estos motivos, en mi ensayo anterior pensé que la religión era una causa superior. El Hombre solo realiza acciones y si son buenas o malas es otro tema. Un terrorista suicida de la época actual ha aportado sentido a su vida si efectivamente, cree ciegamente que se sacrifica por un valor mayor a él mismo. Si ahora se me pregunta si el terrorista suicida ha cometido una acción moralmente correcta o no, diré que no podemos saberlo y que dependerá. Si se ha sacrificado por, digamos, la justicia y si hay una definición universal de justicia la cual conoce y ha aplicado correctamente, la respuesta será sí. Es posible que la concepción de justicia que yo tengo sea diferente a la universal si esta existe y por eso yo creo que sus actos son malos. Porque, además, lo universal en sí no puede existir. Antes he dicho que conocemos lo universal si sabemos todas la diferentes concepciones y las tratamos de forma objetiva, pero la concepción general de diversas cuestiones ha variado con el paso del tiempo. Antes de 1918 se creía que la guerra era buena porque ayudaba a la economía, ahora, más y más gente cree que es mala porque es un sacrificio de vidas humanas. Si la opinión general puede variar de manera tan radical, ¿por qué no puede hacerlo lo universal si lo universal se basa en una conexión con la opinión general? Bien es cierto que 2 personas no tienen por qué tener la misma concepción de un fenómeno. Como indica la sociología, si A y B ven el evento X, cada uno lo contará a su manera, acorde con su personalidad. Toda objetividad que teníamos (el evento X) ha desaparecido al contarlo. Partimos así del evento X pero acabamos con 2 versiones del mismo, o 2 "subeventos X" el XA y el XB. ¿Ha existido el evento X? Berkeley nos diría en "esse est percipi" que no, porque aunque ha sido percibido, ahora nadie tiene la certeza de que ha sido de una manera o de otra. No nos limitemos a aplicar la teoría de la percepción a los sentidos, centrémonos en la razón. ¿Una mosca huele un excremento igual que yo? No, para ella debe de oler delicioso, mi pregunta es: ¿Cómo huele el excremento? No huele de ninguna manera. El mismo principio se aplica a los conceptos universales. No son de ninguna forma, pero nosotros creemos que lo son y esto nos motiva en nuestra vida. Además en las proposiciones "la guerra es mala" o "la guerra es buena" no hay objetividad excepto la que encontramos en "la guerra es". Además las fórmulas "buena" o "mala" implican algún tipo de valor moral que, como dice Wittgenstein no podemos aplicar mientras estemos inmersos en el lenguaje, dado que éste solo sirve para comunicar hechos de la realidad y no para mostrar asuntos que no residan en la misma.
El sistema filosófico de estos valores morales que provienen del Hombre y que dan una explicación de que Dios sea una creación lingüística humana, como vemos, cae en el mismo problema que los argumentos deductivos a priori: nos da muy poca información. Por lo tanto, bien es posible que lo universal no exista y si existe, es imposible determinarlo. Lo único que podemos hacer es creer en algo mayor a nosotros, por eso el Hombre tiene esta necesidad de explicar las cosas con algo que él no puede alcanzar. Es esto lo que hace que creamos en cosas que no podemos explicar racionalmente.

Por todo ello, aunque intenta eludir los problemas del intelectualismo, la ética kantiana y el relativismo moral, el planteamiento es tan abarcador que al final no supera ninguna debilidad de estas teorías. Lo que sí podemos concluir es una cosa: vivimos en un mundo subjetivo, por lo que es mu difícil, sino imposible, hablar de nada puramente objetivo.
     
Tercer problema: Contra la Cuarta objeción:
La actitud planteada en la Cuarta objeción cae en el fatalismo. Del mismo modo, en el ensayo original no se ha dicho que la causa superior sea absurda por sí misma, tan solo que es lo que posiblemente añadiera Camus. 
Además, el sujeto superior no ha sido inútil; ha servido para uno mismo (la trascendencia individual que decíamos antes), lo cual desde un punto de vista ajeno sí resulta absurdo pero no desde una perspectiva interior al personaje en cuestión, a quien le ha servido como fuente para atreverse a alterar el status-quo de la realidad de un modo irreversible. El Hombre teme alterar el status-quo actual de los "estados de cosas", es esto lo que explica el paso de la vida a la muerte o cualquier decisión humana que en nosotros cause tensión. El Hombre es una criatura de hábitos y romperlos de un modo irreversible y sin ninguna posibilidad de recuperar el status-quo anterior genera en nosotros conflictos. De hecho, tememos a la muerte por el desconocimiento de en qué medida se alterará nuestro status-quo y por ello el Hombre ansía trascender y mantenerse como está y como resultado de esto emplea ideas que le dan la impresión de ser superiores a su propia existencia. Por ello y por las causas superiores nació Dios. Por esto se explica también que los tiranos y dictadores y todo aquel que tiene poder sobre otro alguien desee perdurar en el poder a toda costa, por el miedo a lo desconocido producido por el cambio del status-quo.

¿Qué aprendemos de esto?:
En conclusión, aunque la decisión de Kaliayev reúne algunas de las características de una decisión por tema superior, al mezclar amor con justicia, se puede afirmar no ha podido tomar la vía del tema superior. Su acción puede haber sido moralmente correcta o no, no podemos saberlo por causa superior. A pesar de que esta explicación nos demuestre, igualmente, que existe una continuidad respecto a la frontera entre optimismo y pesimismo en las obras de Albert Camus, hay áreas poco claras. Además, aunque el conjunto de valores nos de una explicación sobre por qué surgen dilemas morales entre diversos valores trascendentales ante una situación capital y nos explique cómo aportar sentido a la vida y a la muerte dándonos una garantía sobre cómo llegar a una conclusión ética aplicando lo universal, es el problema de conocer lo universal lo que hace imposible verificar esta teoría objetivista.
Se recalca de esta manera que, aunque existan de forma trascendental y hayan sido impuestos por nosotros, el no poder alcanzar tales ideales nos lleva a pensar que, aunque no sea verdad desde un punto de vista teórico dado que sí podemos, por difícil y azaroso que sea seguir juicios por tema superior, desde una perspectiva práctica; a la hora de la verdad no son los valores los que hacen al Hombre, sino al contrario. Se concluye así que la motivación de toda acción humana irreversible directamente respecto al individuo particular se sustenta en la creencia de tomar una decisión por algo mayor a nuestra propia existencia, pero la cuestión de si existe o no o si podemos alcanzarlo o no escapa lo que podemos llegar a saber. Nos sacrificamos por un "algo que nos da la sensación se ser superior", pero no tiene por qué serlo desde un punto de vista en concreto. Parece que es cierto que los seres humanos necesitamos un gran número de causas o temas superiores que nos impulsen a tomar una decisión porque entendemos que nuestra esencia es limitada. Miremos la inmensidad del mar o del universo y veremos lo pequeños que somos en realidad. Es esta sensación de humildad la que hace que nos aferremos a tales causas, sin darnos cuenta de que, en verdad, somos nosotros quienes las creamos en la espera (vana o no) de que se ajusten al bien o al mal. Cada cual hace lo que quiere y si está bien o no son asuntos de los que no podemos hablar por falta de conocimiento y a causa de esta falta de objetividad en el mundo en el que vivimos que da como resultado la abundancia de argumentos deductivos que aportan muy poca información sobre la realidad.
Del mismo modo hay que tener en cuenta que es el creer en que podemos hacer algo lo que hace que lo hagamos, por lo que hay que tener en cuenta que estos valores a los que me refiero no están en la naturaleza como decía la moral tradicional, sino en la mente del individuo y surgen por consenso, pero eso es lo suficiente para darnos esa fuerza que se necesita. Se explica así que fenómenos como la existencia de Dios, puesto que ya haya o no un Dios, el Hombre tenga la necesidad de sacrificarse por esa causa, dado que en filosofía la existencia de Dios reside, al fin y al cabo en una creencia y no en un hecho. El problema de Dios es cuestión de creencia y no de conocimiento.
Por tanto, es pertinente afirmar que esta teoría es simplemente una manera de explicar o entender el ejemplo particular que se nos expone en "Los justos", pero si nos preguntamos si Kaliayev hizo bien su acción o no, eso es algo que depende de lo que quiera que él decidiera hacer con su vida y de las razones que le llevaron a sacrificarse, y nosotros, como espectadores o lectores, no podemos concretar dado que no podemos entrar jamás en su cabeza.

 Conclusión:
Ahora bien hay que preguntarse: Siendo esta una teoría que arranca del pensamiento tradicional, ¿por qué es Camus quien parece apuntar algo así? 
Concluimos con esta incógnita que hay que entender esta explicación en el contexto de la obra literaria de Camus, quien como escritor evoluciona de una producción con ecos existencialistas a un reflejo de la tradición, pero siempre con un aire pesimista. De hecho, puesto que sus últimos años son un tanto ambiguos respecto a sus creencias religiosas, es imposible definir si se declaró radicalmente ateo (que en mi opinión es lo más posible) o agnóstico o creyente. Partiendo de las ideas expuestas en el ensayo "Los hijos de esta tierra", es probable que Camus, como autor "había concebido la vaga esperanza de que acaso pudiera haber al menos un más allá de la desesperación, de que el hombre pudiera no ser tan extraño a sí mismo y a los demás como él creía". Con esta cita, parece que asumimos que Camus creía en algún tipo de fuerza o fortaleza que sobrepasara la existencia humana. Por tanto su obra literaria pasa de ilustrar la ausencia de esperanza a una posibilidad (que presenta una conexión con el pensamiento tradicional como he intentado demostrar), la posibilidad de que sea la propia fortaleza del Hombre la que le salve de una vida sin sentido y en el silencio.  


Palabras aproximadas: 5000


Fernando M. Periset

sábado, 20 de febrero de 2016

Mal año para los artistas

David Bowie, Alan Rickman, Harper Lee, Umberto Eco, Glen Frey, Black, Maurice White... Son algunos de los nombres que durante las pocas semanas que hemos vivido de 2016 han aparecido en las portadas de los periódicos y no precisamente para bien.
Cuesta creer que en apenas 2 meses hayamos perdido a verdaderos talentos en el mundo de las artes. Cuesta creer que no vayamos a volver a ver los hipnóticos ojos bicolores de Bowie (alias El Rey de los Goblins, alias Ziggy Stardust, alias Major Tom, alias Blackstar, alias El Camaleón del Rock... y tantos más), o las gafas de la autora de "Matar a un ruiseñor", o al guitarrista y cantante de "Hotel California", o al profesor Severus Snape...  Puede ser que los escenarios, las letras y los vinilos hayan perdido a grandes estrellas y puede parecer que 2016 de la impresión de ser un mal año para los artistas, pero aunque tuvieran sesenta o noventa años, aún nos quedará para siempre su arte y su figura inmortalizada en la misma, aunque sobre ella pasen sesenta o noventa años más. 

martes, 16 de febrero de 2016

Essai de littérature: Candide

Question: Commentez les 20 premiers chapitres du roman:

NOTE: Une partie de cet essai a été envié à l'Université d'Oxford pour le processus d'admission. 


1. Introduction:
Un des thèmes les plus importants de ce roman d'apprentissage est l'évolution d'un personnage apparement innocent jusqu'à une nouvelle étape qui symbolise la vérité de la nature humaine. Ce changement est surtout souligné pour la présence du voyage et comment il est capable d'influencer Candide. Au cours de cet essai j'analyserai les concepts et les aspects clé de ce texte et les facteurs utilisés par Voltaire pour structurer cette évolution, en même temps que j’observe les autres personnages présentés dans le roman.
2. Les voyages:
"Candide" est un roman d'apprentissage dans lequel le protagoniste est exposé à une grande variété de voyages. Ces expériences sont vitales pour comprendre le texte car elles sont le fil conducteur de l'histoire. Toutes les aventures que Candide vit sont en rapport avec le voyage. De plus, le voyage a un caractère symbolique. Après avoir réalisé un voyage, Candide se trouve à une nouvelle étape de sa vie et sa mentalité a légèrement changé. Le voyage est, donc, l'allégorie d'une vie. Dans le livre, Candide aura voyagé dans des lieux exotiques et variés.
Le roman commence en Vestphalie et juste après en avoir été expulsé, Candide voyage. ("(il) marcha longtemps sans savoir où"-chapitre 2-). Dans cette citation on voit comment Voltaire représente cette allégorie symbolise l'incertitude ressenti du début d'une nouvelle étape. Ensuite, il continue ses aventures dans l'armée, où il commence à évoluer très lentement avec un sentiment d'apathie. Le hasard l’emmène à Lisbonne et des chapitres comme celui où il rencontre des pirates nous montrent un Candide de plus en plus international. (Il est certain qu'il faut voyager"- chapitre 18)
Parallèlement, on trouve plusieurs témoignages comme l'histoire de Cunégonde ou celle de la vielle, qui sont aussi liés au monde du voyage. Ces témoignages nous donnent une autre vision par rapport du mouvement. ("Il me vendit à un juif nommé don Issachar, qui trafiquait en Hollande et en Portugal"- chapitre 8-) ("à Tripoli; de Tripoli je me fus revendre à Alexandrie, d'Alexandrie revenue à Smyrne" -chapitre 12). Cette dimension peut être vue comme une métaphore de la folie de cette époque, donc comme un changement de status-quo constant. Cela sera l’explication de pourquoi les personnages de ce roman se trouvent dans une situation de voyage perpétuel. Ce voyage représente les changements du dix-huitième siècle. ("Fuyez (...), ou dans une heure vous allez être brûlé" -chapitre 13-). Ce symbole a un caractère critique. On voit le personnage de Candide en train de fuir de tout cette folie présente à l'époque de Voltaire, objectif qu'il obtient en Eldorado, mais que, quand il l’obtient, il l'ignore. On peut dire, donc, qu'un des buts de Voltaire dans ce roman est de représenter une image de la société de son époque.
Afin d'établir un jeu tridimensionnel avec les voyages, Voltaire utilise une ressource stylistique qui donne au roman un caractère intemporel. Le titre officiel du texte est: ("Candide ou l'optimisme, traduit de l'allemand de Mr. le docteur Ralph"). Ce personnage est l'idée que le roman a été traduit.  Cela donne à toute l'histoire un nuancé lié aux voyages et de la véracité au texte.
3. L'aide:
Candide est un personnage qui reçoit de l'aide habituellement au cours du roman quand il se trouve en danger. Cela nous montre que, même s'il y a des caractéristiques du 18ème siècle qui sont critiqués par Voltaire, il tend à les contraster avec une touche de solidarité que plusieurs personnages montrent envers Candide.
L'apparition de Jacques aide Candide à continuer son voyage et quand Candide veut abandonner le monde de la guerre, Jacques l’accueil chez lui. ("Il l'emmena chez lui, le nettoya, lui donna du pain et de la bière (...) et voulut même lui apprendre à travailler dans ses manufactures aux étoffes de Perse"- chapitre 3). Ces aptitudes lui seront utiles pour apprécier d'autres manufactures comme celles d’Eldorado. De plus, l'intervention de Jacques, même si elle est courte, traite des armes et du pouvoir de destruction, qu'on voit comme une référence au roman "Don Quixote". Dans ce dernier roman, le protagoniste nous parle des armes et des lettres, mains dans ce cas, Voltaire se focalise surtout sur les armes. ("que les hommes aient un peu corrompu la nature. (...) Dieu ne leur à donné ni canons, ni baïonnettes (...) pour se détruire"- chapitre 4).
Pangloss est également une figure d'aide. Ses conseils et réflexions marquent Candide et l'aide qu'ils s’apportent mutuellement est aussi un symbole de la solidarité. (-Candide dit à Pangloss- "mais il faut vous faire guérir"- chapitre 4). ("Candide perdit connaissance, et Pangloss lui apporta un peu d'eau d'une fontaine voisine" -chapitre 5-). Cette relation se développe entre eux et elle devient un équilibre comme celui présent entre un instituteur et son élève. 
Finalement, la vielle et Cacambo, eux aussi aident Candide et Cunégonde. La vielle aide Candide à la retrouver Cunégonde ("Mon fils, prenez courage, suivez-moi"- chapitre 6-), Cacambo utilise ses virtudes linguistiques pour servir de traducteur entre Candide et les peuples qu'il rencontre. ("leur langage, lequel Cacambo connaissait")
4. La mort:
On observe dans le cours du roman une présence constante de la mort. Il y a plusieurs personnages qui meurent physiquement et symboliquement. Ses morts auront un impact dans la vie de Candide.
Je viens de parler de la relation entre Pangloss et Candide. Cette amitié se brise avec la mort de Pangloss pendant les tremblements de terre. ("O mon cher Pangloss! Le plus grand des philosophes, faut-il vous avoir vu prendre, sans que je sache pourquoi. O mon cher anabaptiste!" -référence à Jacques- chapitre 6). Malgré sa mort, la figure de Pangloss continuera à apparaître grâce aux paroles de Candide ou dans des situations où Candide se regrette de l'absence de son conseil. Le manque de Pangloss est une constante dans le roman et il y a aussi des moments où Candide doute du savoir de Pangloss. ("Je viens me souvenir d'avoir entendu dire à maître Pangloss qu'autrefois pareils accidents étaient arrivés"- chapitre 16-). ("Le sage Pangloss ait été pendu contre la coutume dans un auto-da-fé (...) je me sentirais assez de force pour oser lui faire respectueusement quelques objections"- chapitre 13). La mort de Pangloss est un des facteurs qui détermine le commencement d'une pensée adulte et propre à Candide, mais je commenterai cet aspect plus tard dans cet essai, dans partie de philosophie.
Quant à Cunégonde, la possibilité de sa mort a un effet sur Candide. La seule pensée de sa mort renvoie Candide à la perspective de l'amour perçu comme une douleur. ("Cet amour, ce souvenir des cœurs, cette âme de notre âme; il ne m'a jamais valu qu'un baiser et vingt coups de pied au cul"- chapitre 4). Par rapport à l’idée de la mort de Cunégonde et à celle de son absence, on remarque la séparation entre les deux amants quand Candide est obligé de fuir pour sauver sa vie, qui fonctionne comme une autre “mort" de Cunégonde. ("Le châteaux où je suis né ne vaut pas le pays où nous sommes; mais enfin mademoiselle Cunégonde  n'y est pas"- chapitre 18). Cette phrase nous donne l'impression que, pour Candide, à cette étape de sa vie, le paradis est vraiment une personne et, par définition, son amour pour Cunégonde.
De plus, pendant la bataille décrite dans le chapitre 3, Voltaire prend des images violentes sur la mort qui, liées à la passivité de Candide de réagir dans cette situation, aident à définir son caractère. ("Des cervelles étaient répandues sur la terre à côté de bras et de jambes coupés"- chapitre 3) ("Candide s'enfuit au plus vite dans un autre village"- chapitre 3). Avec ces mots, le message de Voltaire vis à établir une critique de la guerre et de sa banalité.
D'un autre côté, Candide lui même se retrouve à tuer des gens dans quelques situations. La mort de don Issachar et de l'inquisiteur sont deux exemples de cela. Ensuite, Candide tue aussi le frère de Cunégonde ("et voilà déjà trois hommes que je tue" -chapitre 15). Cela indique un changement dans la personnalité de Candide, car au début de l'histoire, un acte similaire lui aura provoqué un important dilemme moral.
5. L'égoïsme:
Un des facteurs qui détermine ce processus d'évolution dans le personnage de Candide est l'introduction de l’égoïsme. On ne trouve pas ce dernier uniquement chez Candide, mais aussi chez d’autres personnages.
Essentiellement, quand Candide arrive à Eldorado, il n'est pas non-plus vulnérable, mais un peu plus fort qu’au début du roman. Candide est devenu plus hypocrite. Au lieu de vivre toute sa vie joyeusement dans une terre libre pleine de possibilités, une terre idyllique, il refuse de l'accepter et il préfère prendre de l'argent et retourner en Occident. ("Chargés de cailloux d'Eldorado, nous serons plus riches que tous les rois ensemble"- chapitre 18). Cette perspective nous montre un nouveau Candide, préoccupé à la richesse et à être une célébrité qu'à bien vivre. C'est un sacrifice moral, donc. Pour développer ce point, dans ce même chapitre, Candide parle d'acheter Cunégonde. ("(...) de quoi payer le gouverneur de Buenos Ayres si mademoiselle Cunégonde peut être mise à prix"- chapitre 18). L'obsession et l'égoïsme de Candide se consolident dans ce chapitre.
D'autre part, Cunégonde est un autre exemple de mon avis de l’égoïsme en “Candide”. Cunégonde est capable de faire croire à son amant, Candide, qu'elle est morte sans lui envoyer une seule lettre. Elle n’essaie pas à contacter avec lui. De plus, elle n'a pas le courage de dire directement à Candide qu'elle est encore vivante. Elle emploie la vielle pour amener Candide jusqu'à elle. ("Il suivit la vielle dans une masure". (...) "Quelle surprise! Il croit voir mademoiselle Cunégonde"- chapitre 7).
6. La religion et l'Europe:
Deux des facteurs les plus critiqués du roman sont la religion et l'Europe et les idéaux qu'ils représentent.
Le début de l'histoire revoir à une image biblique. L'expulsion de Candide de son château est une allusion satirique à l'expulsion du Paradis d'Adam et Ève. ("et tout fut consterné dans le plus beau et le plus agréable des châteaux possibles"- chapitre 1). Le château de Thunder-Ten-Tronckh est, également, perçu comme une sorte de jardin d'Eden, un lieu parfait et un modèle d'harmonie. Cette imitation du passage biblique donne un ton critique et comique à la fois au roman. Par contre, quand Candide se trouve à Eldorado, sa perception du château Thunder-Ten-Tronckh change complètement et il se met à considérer l’Eldorado comme un nouveau paradis. La remise en question de la perfection de Thunder-Ten-Tronckh est en fait une remise en question de toute l'idée d'une vie paradisiaque après la mort. ("Je me suis souvent aperçu que tout allait mal en Vestphalie"- chapitre 17). L'arrivé à Eldorado introduit, de cette manière, une double critique à la religion. Cela nous informe, selon Voltaire, qu'une vie sans religion est possible et que la liberté peut être une alternative supérieure. On voit donc, la pensée Illustrée  de Voltaire. ("N'adorez vous qu'un seul Dieu? (...) il n'y en ai deux, ni trois, ni quatre"- chapitre 18). Ce passage parle aussi de la monarchie et de l'idée qu'une monarchie laïque est une alternative, sinon, le roi n'aurait pas instauré la tolérance religieuse.
Un autre coup contre la religion est quand Voltaire nous raconte l'histoire de la vielle. Dans ces chapitres, on découvre qu'elle était la fille du Pape. Ce fait implique que le Pape avait une amante. (Cela n'est pas permis par l'Église catholique). ("Je suis la fille du pape Urbain X"- chapitre 11). Cela reflète la pensée libérale de Voltaire, qui avait des amis protestants (Jean Calas, selon' le "Traité sur la Tolérance"). Pour ces raisons, Voltaire critique la perception catholique qu'un clerc ne peut avoir d’enfants (cette idée est acceptée dans le monde protestant).
Il y a d'autres personnages liés au concept de la religion. On voit, par exemple, l'inquisiteur ou Jacques (qui a le nom d'un des apôtres). Ces figures créent un environnement religieux que Voltaire essaie de critiquer. Il nous dévoile cet objectif quand Candide tue l'inquisiteur.
Quant au avis critique de Voltaire par rapport à l'Europe, Voltaire emploie l’Eldorado pour nous expliquer le côté négatif du colonialisme. ("Les Espagnols ont eu une connaissance confus de ce pays" (...) "nous avons toujours été jusqu'à présent à l'abri de la rapacité des nations de l'Europe" -chapitre 18). La critique contre l'Espagne en particulier est aussi présente dans le livre. On doit savoir que les conflits entre l'Espagne et la France existaient encore quand Voltaire a écrit "Candide". L'empire espagnol était en train de disparaître en même temps que le pouvoir de la France augmentait.
Voltaire utilise aussi l'ironie pour développer une critique contre la bourgeoisie et la société en général. D'un côté, l'amour entre Cunégonde et Candide est, théoriquement, impossible à cause d'une question de classe sociale. Cunégonde est fille du baron et, même si Candide est de plus en plus respecté dans la hiérarchie militaire, c'es encore difficile pour eux d'être ensemble. Pour justifier ce point, on doit se poser la question: Pour quoi est-ce que Candide tue le frère de Cunégonde? ("Vous, insolent! répondit le baron, vous auriez l'imprudence d'épouser ma sœur, qui a soixante et douze quartiers"- chapitre 15). Cette réaction est provoquée par les préjugés du frère de Cunégonde envers Candide. Ensuite, on trouve des divisions de classes au début du livre avec le contraste entre Candide et le baron. ("(...) le baron était un des plus puissantes seigneurs de la Vestphalie"- chapitre 1) ("avec l'esprit le plus simple; c'est, je crois, pour cette raison qu'on le nommait Candide" - chapitre 1). On voit donc que le narrateur nous présente deux façons totalement différent de décrire les personnage. D'un côté le baron, un homme avec beaucoup de pouvoir, et un humble et simple Candide. Cependant, Voltaire nous explique qu'il y a des différences internes au sein du château. Il y a des problèmes qui concernent l'argent. ("ses palefreniers étaient ses piqueurs"- chapitre 1). Cela nous indique une manque de personnel dans le château. Cela implique aussi des problèmes d'argent, dont le baron n'a pas beaucoup. 
7. La sexualité:
Un des facteurs déterminants dans l'évolution de Candide est le sexe et son importance chez d'autres personnages du roman. Candide va être entouré par un monde rempli de symboles sexuels et cela va l’affecter. 
Premièrement, Pangloss démontre une obsession pour le sexe en deux occasions. ("(...) le docteur Pangloss qui donnait une leçon de physique expérimentale à la femme de chambre de sa mère, petite brune très jolie et très docile"- chapitre 1). Voilà la première fois où le sexe apparaît par un euphémisme de Voltaire. Cette obsession a aussi un rapport avec la critique de l'église dont j'ai déjà parlé. On trouve une deuxième scène sexuelle avec Pangloss, dans laquelle il tombe malade. ("Paquette (...) elle en était infecté, elle en est peut-être morte"- chapitre 4). Donc, même si Pangloss est vieux et savant, il n'est pas exempt des désirs sexuels.
Quant à la relation entre Candide et Cacambo, on observe une amitié très forte presque homosexuelle. Cacambo a un respect particulier pour son maître, Candide. De plus, c'est un moment dans la vie de Candide où il a du se séparer de Cunégonde. ("quand on n'a pas son compte dans un monde, on le trouve dans un autre"- chapitre 14). Cette citation exprime une métaphore sur la sexualité de Candide. Cacambo veut amener Candide dans son "monde" qui, dans ce cas, symbolise l'homosexualité. Car Candide se sent seul sans Cunégonde, Cacambo a  l'opportunité parfaite. ("Il s'appelait Cacambo, et aimait fort son maître" -chapitre 14). Chez les Oreillons, Cacambo défend aussi Candide d'une agression. ("Vous ne voudriez pas manger vos amis"- chapitre 16). La relation entre ses deux personnages est similaire à celle de Brutus et Cassius dans l'œuvre "Jules Caesar" de Shakespeare, car c'est un mélange entre le devoir (maître et supérieur) et l'amour homosexuel.
Ensuite, on voit des éléments sexuels dans d'autres scènes. Cacambo et Candide sont témoins des relations zoophiles lors de leur voyage. ("Il vit ces deux filles embrasser tendrement les deux singes"- chapitre 16). Avec l'image de deux femmes nues dans la nature on se souvient des nymphes de la mythologie gréco-romaine. Il y a encore d’autres aspects utilisés par Voltaire pour créer cet environnement sexuel comme le viol de Cunégonde par les bulgares ou l'apparition constante de cabarets.
Cependant, l'aspect le plus important de cette section est la maturation de Candide dans sa relation avec Cunégonde. ("le brutal me donna un coup de couteau dans le flanc gauche dont je porte encore la marque. -Hélas! J'espère la voir, dit le naïf Candide. -Vous la verrez, dit Cunégonde"- chapitre 8). Dans cet extrait, Candide est anxieux de voir la cicatrice de Cunégonde. Cela veut dire que Candide a envie de voir Cunégonde nue. Dans cette citation, on remarque comment le monde sexuel a commencé à influencer Candide, qui n'est pas "candide" non plus! Voilà l'ironie du roman avec l'oxymoron "naïf Candide". Candide aime Cunégonde. Cet l'amour est le motif que Candide a pour continuer son voyage. ("Candide (...) écrivit le nom de Cunégonde sur les arbres"- chapitre 19). C’est un amour passionnel. Cette image a un caractère comique car c'est une exagération et elle a, également, un rapport avec le message de Cervantes dans son livre "Don Quixote" et l'opinion du protagoniste de ce roman sur l'amour.   
8. Philosophie:
Voltaire était un philosophe, et une des figures les plus importantes du mouvement français de l'Illustration. C'est donc, logique, que “Candide” soit pleine de concepts, idées et allusions philosophiques, en commençant par l'apparition de la philosophie incarnée par Pangloss.
Pangloss est un des personnages les plus importants, les leçons de morale qu'il a donné à Candide affectent ce dernier dans sa façon de penser et ont, comme résultat, que Candide manque Pangloss en se mentionnant toujours sa façon d'analyser ce qu'il lui arrive. Il y a des différences entre Candide et Pangloss (Voir la section sur mort, citation du chapitre 13). Cela nous démontre une manière d'analyser plus adulte chez Candide, il est un peu plus autonome et il peut générer ses propres critères. Il devient assez courageux pour critiquer son ancien ami et professeur, une action qu'il n'avait pas fait dans les premiers chapitres du livre et qui dénote l'apparition d'un esprit légèrement plus critique. Mais Pangloss n'est pas le seul personnage qui représente la philosophie dans ce texte. On retrouve différents concepts de philosophie générale et aussi du mouvement des Lumières françaises.
Leibniz et Wolff engagent le débat sur si l’on est dans le meilleur de mondes possibles. Voltaire va ridiculiser cette idée dans le contraste entre l'optimisme et l'espoir de Candide et la réalité dans laquelle il se trouve. Pour cette raison, on trouve plusieurs lieux décrits comme "le meilleur” au fil du roman. Voilà Eldorado et Thunder-Ten-Tronckh, par exemple. Ces descriptions montrent comment le personnage de Candide change progressivement, comme on voit dans le chapitre 18. (Voir la partie de l'égoïsme et les citations du chapitre 18). Ce nouvel avis par rapport à sa perception de la réalité est une démonstration de comment le aventures qu'il a vécu l’ont changé. J'ai mentionné dans la partie de religion qu'il expérimente une mort métaphorique. Pour Candide, Thunder-Ten-Tronckh arrête d'être un lieu de référence pour devenir un lieu banal. Cela est lié à la philosophie grecque parlant d'une évolution vers l'homme qu'on va devenir (L'éthique des vitreux). Pour eux, une “bonne personne” était celle qui donnait la meilleure partie d’elle même, son potentiel. C'est logique de considérer le voyage métaphorique de Candide comme un chemin vers la personne qu'il deviendra, un voyage initiatique. Voltaire nous parle aussi de la culture grecque, pas seulement de ses théories philosophiques, avec l'introduction d’allusions à des mythes. ("Enfin mon juif, intimidé, conclut un marché par lequel la maison et moi leur appartiendrait à tout deux en commun"- chapitre 8). Partager une femme de cette manière nous rappelle le mythe de Perséphone qui a été partagée par Hades et les dieux de l'Olympe. 
On verra l'importance de Leibniz une seconde fois quand Voltaire mentionne le bien et le mal. ("(...) et les malheurs particuliers font le bien général; de sorte que plus il y a de malheurs particuliers, et plus tout est bien" -chapitre 4). Le clé pour comprendre les théories de Leibniz c’est de savoir qu'il base la plupart de ses idées sur une forte rationalité (ultra-rationalité). Un des objectifs de Voltaire est de combattre ses idées avec de la dérision et des jeux verbaux (une opinion que Wittgenstein développera pendant le 20ème siècle).
Quelques perspectives philosophiques sont aussi présentes dans "Candide". Le déterminisme physique qui a été développé grâce aux inventions de la sciences pendant le siècle des Lumières. (On doit souligner l’importance de Newton.) Le déterminisme physique était le point de vue qu'on peut faire des prédictions sur le monde en observant l'état initial. Ce fait a motivé la création des théories sur les hommes et la liberté: déterminisme dur et déterminisme léger. ("(...) Pangloss l'empêche, en lui prouvant que la rade de Lisbonne avait été formée exprès pour cet anabaptiste s'y noyât" -chapitre 5). Cette citation explique l'idée du destin et donc, le principe du déterminisme physique appliqué aux humains (déterminisme dur). De plus, Pangloss signale que Jacques (l'anabaptiste) était le coupable du désastre. Selon Pangloss, il n’y a rien que l’on aurait pu faire pour éviter cet événement. C'est une opinion presque apathique et froide.
Un avis populaire entre les philosophes rationalistes et ultra-rationalistes était le dualisme Cartésien, qui essaie de donner une réponse au problème corps-esprit. Voltaire utilise l'ironie pour illustrer les problèmes avec cet argument. ("Nous allons dans un autre univers, disait Candide, c'est dans celui-là, sans doute, que tout est bien"- chapitre 10). Cette claire allusion à la conception d'un monde de formes où tout est parfait (Platon était un des philosophes qui ont créé cette notion d'un monde de formes) est, éventuellement, faux et donc, signale que Candide est très naïf. Tous au long du roman il y a des exemple qui indiquent que le monde n'est pas parfait. Il n'y a pas un monde de formes comme tel, selon Voltaire. Les mots "sans doute" dans la citation du chapitre 10 ont un caractère critique par rapport à Descartes, car, pour illustrer le dualisme Cartésien, il n'a pas utilisé beaucoup d’évidence dans ses “Méditations métaphysiques”. Son argument est seulement la prémisse que l’on a la sensation d'avoir un corps et un esprit. De plus les mots "a priori", qu'on voit dans le chapitre 4, résument la tradition du pensée rationaliste, car leurs théories étaient basées sur des raisonnements a priori.
Voltaire nous a dit que Candide est naïf, malgré cela, il nous raconte aussi qu'il est capable d'employer les principes de l'Illustration pour résoudre ses problèmes, même s'il est trop rationaliste, un aspect que, comme j'ai déjà mentionné, Voltaire veut critiquer. ("Il avait le jugement assez droit"- chapitre 1). Cette phrase illustre les qualités de Candide (les valeurs Illustrés) et défauts (la rationalité excessive, selon Voltaire).
Quelques avis moraux sont, également, expliqués par Voltaire. Quand Candide et Cacambo tue les singes dans le chapitre 16 (Voir la partie sur la sexualité), l'auteur du roman fait se poser la question aux lecteurs: Est-ce que cela est une action morale? ("Autrefois pareils accidents étaient arrivés" -chapitre 16) où le mot "accidents" a des connotations négatives.

John Locke était un des philosophes qui ont développé le concept du Tabula Rasa, la notion qu'on a aucun sorte de connaissance annate et tout ce qu'on sait vient de l'expérience de vivre. Cette idée a révolutionné la façon de penser entre le contemporains de Locke et elle a été très importante pendant la révolution française. Tabula Rasa questionnait fondements traditionnels des hiérarchies et d'avoir un droit à accéder au pouvoir. Pour ses raisons, Tabula Rasa, donc, peut être considéré comme le principe des théories modernes sur l'égalité. ("Pangloss m'a toujours dit que les hommes sont égaux"- chapitre 15). Voltaire utilise cette conception avec un double objectif: défendre la position de Locke et critique la perspective d'une société divisée en classes.
Voltaire introduit quelques arguments qui sont propres au nihilisme, tendance philosophique qui sera développée plus tard par des philosophes postérieurs à Voltaire. Le nihilisme est, simplement, la posture philosophique qu'il n'y a rien. ("Nihil" en latin signifie "rien"). Camus parlera de ce point de vue dans ses œuvres aussi dans le 20ème siècle. ("Vous voyez comme les richesses de ce monde sont périssables"- chapitre 19). “Tout est éphémère” est le message que Voltaire veut nous faire passer. Tout ce qui est matériel a une fin. 
D'un autre côté, il y a des avis plus positifs dans le roman. Un message de persistance et d'optimisme, incarné par le personnage de Candide. Par le fait d'être naïf, il est optimiste. Il veut accomplir ses objectifs (retrouver Cunégonde et récupérer les valeurs qu'il a perdu après avoir être obliger à fuir de Thunder-Ten-Tronckh. L’évolution psychologique progressive de Candide, produite par tout ce qu'il voit pendant ses voyages (la mort, le sexe...) nous apporte de l’espoir. On a l'idée qu'après avoir été forcé à quitter tout ce qu'il a aimé, c'est encore possible de le retrouver. Voilà le titre du roman "Candide ou l'optimisme".
9. Conclusion:

En conclusion, les sentiments que Candide exprime et ses relations avec les autres personnages vont l’influencer. Il deviendra un peu plus mature et autonome dans les premiers 20 chapitres du roman. Voltaire emploi plusieurs facteurs afin de structurer ses critiques en même temps qu'il parle des concepts philosophiques et qu'il illustre ses propres idées.