martes, 31 de enero de 2017

Sobre la circularidad del espectro político

De la circularidad del espectro político
"Estamos cogiendo el poder y se lo estamos devolviendo a la gente". Sorprendentemente quien dijo esto no fue alguien afiliado a la izquierda, fue Donald Trump en su discurso de investidura de 2017.
“Hoy en este monólogo voy a reivindicar el derecho de los ciudadanos americanos a llevar armas”. Esta cita no es de Trump, es de Pablo Iglesias en un programa de 2012.
El objetivo del siguiente ensayo no es hablar de Podemos ni de Trump ni de nadie en particular, sino de señalar lo que la lógica me ha llevado a sostener que es una concepción errónea del aspecto del espectro político. Para ello voy a tratar de desmentir una serie de malentendidos que explican que las dos personas citadas al comienzo de este artículo hayan podido decir esas palabras tan, digamos “atípicas” para su entorno político (aunque en los siguientes párrafos me propongo mostrar que puede que no sean tan atípicas y la razón no es que entre 2012 y 2017 el mundo haya enloquecido completamente, aunque podría ser…). Puesto de otra manera y aplicando este modelo a los casos de mayor radicalización ¿por qué los grupos neo-nazis e islamófobos atentan contra los musulmanes de la misma forma que los yihadistas atentan contra los no musulmanes? 
Antes de empezar me gustaría dejar clara una cosa: esta redacción no es un artículo de política, es un análisis de la “filosofía” política, que es algo muy distinto. No estoy dando mi opinión ni meterme con la izquierda o la derecha, estoy demostrando un desarrollo al cual he llegado que encaja con los datos que poseemos y explica una serie de falsas impresiones que nos ha dado la política.
Desde hace mucho se sostiene que el marco político sigue una distribución lineal. Izquierda y derecha se encuentran en el centro político que reúne ideas de ambos lados del debate y se van progresivamente distanciando y ridiculizando hasta que unos defienden una cosa y otros otra totalmente distinta y diametralmente opuesta. Según este análisis, cuanto más radicales sean izquierda y derecha más se alejan sus ideas.
-----------------------------------------------------------------------------------------------           
Izquierda                                Centro                                             Derecha

Esta es la representación geométrica tradicional. Sin embargo, esta es la definición “de diccionario” que se nos ha dado, que no tiene porqué ser la que se sigue en la realidad política. Izquierda y derecha son opuestas “en teoría”. La cuestión no es juzgar basándonos en esta definición porqué un político de izquierdas X no debería defender la posesión de las armas o porqué un político de derechas Y no debería hablar de darle el poder al pueblo como haría Bane en “El caballero oscuro: la leyenda renace”. Lo que hay que hacer es responder a los datos que se nos están dando. Fijémonos en lo que está pasando y luego juzgaremos la escena, no lo hagamos a la inversa. Miremos cómo se desarrollan los hechos, eso puede cambiar nuestro uso “de diccionario” de las palabras. Sostiene Wittgenstein a través del experimento mental del escarabajo dentro de una caja que es el uso de las palabras lo que determina su significado, si mañana empezamos a decir que “maldad” es sinónimo de “bien” y todos actuamos de ese modo,  nuestras definiciones tradicionales se verán alteradas porque nadie usa la palabra de esa manera.  Quine sugiere que ninguna creencia está a salvo de ser revisada y modificada por le experiencia. Por lo tanto creo que es razonable pensar que la división linear entre izquierda y derecha es verdad en teoría, según el diccionario, pero eso no significa que los extremos políticos no estén actuando de un modo que contradiría el cómo están “definidas”.
A continuación voy a poner dos razones por las que es posible que la concepción linear del marco político no respete fielmente el orden de los acontecimientos. El primer ejemplo que voy a proponer está basado en una de las críticas más frecuentes que se formulan contra el comunismo.  Una cosa quiero dejar clara, el planteamiento teórico de Marx es envidiable, es una verdadera maravilla que nos haría vivir eternamente felices y erradicaría numerosos problemas sociales y humanos como el egoísmo excesivo de algunos individuos, la falta de solidaridad, el nacionalismo extremo y un sinfín de dificultades. Es una teoría hermosa y optimista. Tal vez demasiado. Yo suscribiría el comunismo marxista de cabeza si funcionara. El argumento pragmático, no obstante, sugiere que es una imposibilidad, va más allá de los límites de la naturaleza humana. El ser humano no es tan generoso como Marx creía y la prueba de ello es que todas les veces que se ha intentado instaurar un sistema marxista el resultado ha sido una pérdida de la libertad individual y de la autonomía. Muestra “Rebelión en la granja” que todos somos iguales menos los que controlamos al ganado y eso explica porqué en China haya mandatarios y gobernantes que acaparen miles de millones de euros. Esa es la prueba de que no se adapta a las exigencias de la naturaleza humana, el individuo concreto no desea que se menosprecie su tarea, somos más egoístas de lo que pensamos. El ser humano es tozudo.
La idea es que las personas necesitamos superarnos mutuamente y el comunismo carece de tal motivación. Si bien es frecuente entre los historiadores marxistas decir que lo que vimos en la URSS y otros países no fue comunismo auténtico, dado que Marx habló de una serie de condiciones sociales e históricas que fueron ignoradas en estos casos. El argumento es válido pero demuestra aún más que si tenemos un sistema que se ha intentado en diversas ocasiones y en todas ha fracasado, igual lo que falla es un paso en el proceso de ejecución al cual no hemos podido llegar todavía y no se ajusta a las necesidades humanas. Por ejemplo si una máquina diseñada por un gran científico destinada a hacer ordenadores es tan increíblemente sofisticada se colapsa cada vez que se intenta conectar a la corriente a causa de la sofisticación de sus puntos de conexión  y esta escenario se repite una y otra vez podemos decir dos cosas: o la máquina no funciona simplemente porque no podemos comprobar su funcionamiento o simplemente no se adapta a la toma de corriente, por lo tanto el problema verdadero no está en la máquina sino en su adaptabilidad a las condiciones actuales. El comunismo encaja en esta analogía. El problema no es la teoría, es que de todas las veces que lo hemos intentado, el dispositivo ordenador ha imposibilitado su adaptabilidad a la situación. El comunismo funciona solo en su versión más moderada. Gran parte de los derechos de los trabajadores y sindicatos que tenemos hoy en día se los debemos a Marx. Su obra supuso un gran cambio que mejoró las condiciones laborales en un momento en el que era necesario ese cambio. Del mismo modo, el capitalismo funciona pero solo en su versión más moderada, si se lleva de manera radical fracasa de la misma manera que el comunismo: nos convierte en máquinas y desprecia nuestra humanidad. Ambas teorías eco-socio-políticas son por tanto imposibles, la única manera sensible de entender las cosas es en el término medio que, como señalaré más adelante, supone el punto de convergencia entre ambos pensamientos.
El comunismo ha sufrido un fenómeno curioso. Cada vez que se ha intentado se ha colapsado en una forma de totalitarismo, de control de las masas, de violación de los derechos humanos. Stalin acabó ordenando más ejecuciones que Hitler. El comunismo se ha colapsado de una manera o de otra en una forma de fascismo. Ha acabado haciendo cosas no muy alejadas de las de la derecha. El nombre del partido político de Hitler, el nacionalsocialista, no estaba puesto por azar. La cuestión está en que izquierda y derecha radicales han acabado ejerciendo actos similares.  
Pongamos otro caso, el del gran escritor Bernard Shaw que nos ha dado auténticas joyas de la literatura como “Pigmalión”. Si investigamos un poco en su biografía lo que más llama la atención es que (aparte de que vivió casi 100 años) su nivel de izquierdismo era probablemente comparable al de Lenin (o más) y por contra hizo campaña radiofónica a favor de Hitler y Mussolini. De este segundo ejemplo podemos sacar dos conclusiones: o Bernard Shaw se volvió absolutamente loco o acabó viendo más similitudes entre el fascismo y el comunismo de las que hay a simple vista. Que yo sepa no se le detectaron trastornos mentales en vida… ¿Cuál es la explicación que mejor casa con los datos?
Parece que ambos casos sugieren una misma cosa bastante obvia: en la práctica izquierda y derecha radicales deben estar conectadas. ¿Cómo se relaciona esto con la visión tradicional del espectro político? Bueno, pues al principio de este ensayo se ha dicho que cuanto más radicales sean izquierda y derecha, según el punto de vista linear, mayores serían sus diferencias, pero esta hipótesis no parece ajustarse a la realidad que vivimos. Ambos extremos deben encontrarse en un punto de radicalismo distinto al del centro (creo que podemos aceptar todos que lo que hicieron Mussolini y Mao no eran ideas provenientes del centro político). Parece por tanto que la idea de que la política tiene aspecto de línea es errónea, por tanto necesitamos un nuevo modelo.
¿Qué otras formas puede tener el espectro político?
¿Qué tal un cuadrado?
El problema que veo con decir que la política se despliega en un cuadrado es que llega a una conclusión claramente errónea. Si decimos que centro, izquierda y derecha están en un cuadrado nos queda un dibujo poco más o menos así.
                                                                 Centro
                            Izquierda                                                                     Derecha     
                                              
 
                                                                 Radicalismo
El tema está en que un cuadrado sugiere que el centro y el radicalismo se mueven en paralelo, lo cual va contra la intuición, además de que los vértices dispuestos en ángulos de 90 grados implican que los cambios entre el centro, radicalismo y ambos extremos son abruptos. Pero esto no parece ser el caso, la discusión política está basada en el diálogo y el intercambio de ideas. Alguien de izquierda moderada no empieza diciendo “creo que deberíamos aumentar las pensiones” y a continuación defiende el fin de la propiedad privada. Por tanto esta figura no se adapta al intercambio armónico de ideas. Si los vértices y por consiguiente las diferencias entre las diferentes ideologías estuvieran marcadas con tanta claridad, es difícil pensar que Shaw no se hubiera dado cuenta de ello. Creo que a cualquier derechista moderado le chirriaría en los oídos, que pasásemos de hablar de la importancia del sector privado a la defensa de la expansión nacionalista y la política de rearme nuclear, ¿no?
La hipótesis basada en los triángulos, aunque resulta algo más convincente, padece el mismo problema.
                                                        Radicalismo
                            Izquierda                                                            Derecha

                                                       
                                                                 Centro

El diálogo simplemente no funciona de una forma tan abrupta, es mucho más armónico. Por esta razón hay un cuarto modelo para resumir en formas geométricas simples la situación del panorama político, el círculo.

                                                Radicalismo: izquierda/derecha


                   Izquierda                                                                     Derecha
                                              


                                                        Centro político
La estructura de este modelo sí se adapta al intercambio progresivo de ideas. Es más, las ideas pueden ser compartidas entre los distintos partidos. Lo único que demuestra la distancia entre, por ejemplo, izquierda moderada y derecha moderada es que es menos probable que compartan puntos en común.
Este esquema responde a todas las preguntas que han ido surgiendo a lo largo de esta discusión.
¿Por qué creemos que el esquema político es linear si en verdad es circular?
Mirad por esto: Sí hay una línea, pero se da entre las versiones moderadas, por lo tanto no es la línea que todos creíamos al principio. Se trata del diámetro del círculo.


                                    



¿Por qué hay gente de izquierdas más bien radicales que acaba diciendo cosas más bien de derechas radicales y viceversa?
Por esto: Poco a poco se van acercando. Si Trump se ubica en el cuadrante derecho tirando a radical y otros partidos de izquierdas más que moderada se sitúan en su punto equivalente pero en el lado contrario es lógico pensar que la probabilidad con la que compartirán ideas irá aumentando proporcionalmente a la disminución del espacio entre ellos. Cuanto más radicales sean, en más puntos coincidirán. Por lo tanto no es estúpido pensar que Trump tiene cierto mensaje de izquierdas ni que partidos que se definen como de izquierda radical no contengan  vínculos fuertes con la derecha.
Todo ello demuestra que a la hora de la práctica las versiones radicales de la izquierda y la derecha están más cercanas de lo que se pensaba. La explicación que por el momento me parece tener más sentido es afirmar circularidad es lo que domina el espectro político. Al final acaba siendo la misma idea maquillada de dos formas diferentes con la esperanza de atraer a dos tipos distintos de público. Son dos caras de la misma moneda.
Doyle escribe: “Cuando eliminas lo imposible, lo que quede, por improbable que sea, tiene que ser la verdad”. Este ensayo ha aplicado ese mismo procedimiento y se ha centrado en utilizar la abducción para tratar de buscar la respuesta más coherente y que mejor explica la información factual. Si alguno de los lectores desea dejar un comentario en reacción a este artículos, bienvenido sea y se se demuestra algún error en la lógica utilizada a lo largo de este ensayo, bienvenido sea, como estudiante de filosofía (entre otras cosas jejeje) estoy dispuesto a revisar le teoría planteada en favor de otra que se ajuste mejor a los datos actuales y nos permita llegar a la verdad. Sinceramente no se me ocurre mejor explicación por el momento, eso no quiere decir que no la haya (quizás esté poco inspirado hoy), pero como se ha formulado con anterioridad, esta es una reflexión de filosofía política y por tanto argumentos que sean puramente políticos, definiciones de diccionario o que no tengan relación con la cuestión formulada no se aceptarán.
En conclusión, comunismo y capitalismo suponen la depreciación del individuo en su forma más agresiva y se establecen puntos de acuerdo. Si son llevados a su versión moderada también se establecen puntos de acuerdo. Esto se explica si asumimos que el espectro político es circular. No hay que entender la historia como un combate entre comunismo y capitalismo, pues acaban siendo más o menos la misma cosa, sino como un conflicto entre radicalismo y posiciones moderadas.

jueves, 12 de enero de 2017

Mémoire d'un marin perdu, par une sirène

Mémoire d'un marin perdu,
par une Sirène

Rayés les ciels sont par des larmes brumeuses
et la lumière des soirs tempétueuses   
clarifie les silhouettes des marcheurs.
Et quand mes yeux se perdent
dans l'obscurité des abîmes,
je reconnais un bateau
qui porte des papillons au lieu de drapeaux.

Oh! Être un fantôme dans un fantôme
et dans ce fantôme les délires d'une aube 
composée par la fumée de l'opium.  
S'il vous plait! Écoutez la chanson de ma voix silencieuse
qui hante les tombes des fossils, morts il y a long temps,
bienvenir l'arrivée des hommes des cavernes réprouvés.

Des montagnes de sable et pierres volcaniques infestent cet endroit
et personne se rappelle de quand
la forêt a été pris victime des flames.
Une dôme tigré de blanc est en train de se noyer
dans les bras d'une machine de brouillard et lucioles
en embouant l'image d'un vessel qui disparait parmi le ciel de l'horizon.

Non! Ne prenez pas la mer,
ne abandonnez pas le "paradis" terrestre,
où aucune fleure ne fleurisse,
où aucun vent ne souffle,
où l'eau des rivières ne flux plus!   
Ne disparaissez pas de ma vue
quand le cygne qui habite dans ma bouche
peut t'attraper comme une mouche!


Periset (Tes i Rep)

miércoles, 11 de enero de 2017

Recuerdo de un marinero perdido, por una sirena


Esta es la canción de una sirena tratando de atraer un navío...


Recuerdo de un marinero perdido
Por una Sirena

Rasgados están los cielos nocturnos
con lágrimas parpadeantes
cuyas luces la oscuridad esclarecen.
Y mientras mis ojos se pierden en los acantilados,
veo un barco con mariposas por banderas.

Seamos un fantasma dentro de un fantasma
y en ese fantasma los delirios del humo del opio.
Escucha el cantar de mi voz silenciosa
que acecha las tumbas de viejos fósiles
y da la bienvenida a los cavernícolas naufragados.

Montañas de arena y piedra volcánica infestan este lugar
y nadie se acuerda de en qué momento los bosques ardieron,
La cúpula por blancura estriada se empieza 
a ahogar en máquinas y luciérnagas de niebla,
desdibujando el cuadro de tu barco 
desapareciendo en el cielo del horizonte.

¡No! No zarpes lejos de este "paraíso terrestre"
donde no crecen los lirios,
donde nunca soplan los vientos,
donde el agua no fluye en los secos ríos.
No desaparezcas fuera de mi vista
cuando el melodioso cisne
que mora en mi boca
puede hacerte mío.


Periset (Tes i Rep)

A mermaid's memory of a lost sailor

Memory of a lost sailor:
By a Mermaid

Scarred the night skies are with misty tears
Whose shooting lights the darkness clear.
And as my eyes fade into the chasms,
I see a ship with butterflies instead of flags.

Let us be a ghost within a ghost1
And in that ghost the deliriums of opium smoke.
Pray! Listen to the singing of my silent voice
That haunts the tombs of long-dead fossils
Welcoming the arrival of castaway new cavemen.

Mountains of sand and volcanic rocks this place infest
And nobody knows when the woodland in fire was set.
The white stripped dome is being drowned by fog machines and fireflies
Blurring my vision of your ship fading away by the horizon sky.

No! Don’t sail away from this earthly “paradise”
Where no flowers grow, 
where no winds blow, 
where no water through the rivers flows!
Don’t disappear from my sight 
When the melodious swan 
who dwells in my mouth can make you mine! 


1. A direct allusion to O'Neill's "Long Day's Journey into Night" followed by a reworking of this same idea

martes, 29 de noviembre de 2016

Why the problem of induction is not limited to induction

Ever since Hume started to wonder if inductive arguments are ever justified, a common concern amongst epistemologists arose. How do we know something based on induction if we cannot philosophically justify the method as such? Can science, which is based on induction, give us any knowledge? How do we know that if I jump from the window I will fall? Various authors have tried to solve these questions, but the problems persist, some form of local scepticism seems to find its way. But what if the problem is not only to do with induction? What if the principle of criticizing the method applies to all forms of rational thinking? In the next few paragraphs I will try to give an answer to this question.
Firstly, the problem of induction in a nutshell is about how we justify arguments that involve taking a leap from the premises to the conclusions, arguments that inform us about the future, arguments that generalize that from the observed cases we can know the unobserved cases: inductive arguments. These typo of argumentation assumes the uniformity principle, which states that the world will continue to be as it is now in the future. We constantly use these inductive arguments on a daily basis, so what is wrong with them? Hume claims that the uniformity principle is not self-justificatory. We can picture a world in which the future has nothing in common with the past. So how de we justify it? We cannot justify induction "a priori" since there is no way of jumping directly from premises to conclusions in a deductively valid way and "a priori" arguments do not say anything about future states. We cannot justify it "a posteriori" since that would make us state that the uniformity is justified because up until now it has worked, that of course would be a circular argument. Since we do not want to beg the question, could we use abduction? The answer is no, because it is hard to define which is the best explanation and abduction does involve some kind of leap from premises to conclusion, so it seems that the uniformity principle must remain unjustified, which is far from being ideal. I am not going to go through the answers philosophers have give to the problem, since that is not the purpose of this short article. My question is: does this sceptical method of questioning induction apply to other methods? The answer seems to me to be yes.
Let's go with abduction, how do we justify it? We cannot do so using induction due to the problem I have just explained, we cannot use abduction since that would make the argument circular and we cannot use deduction either because there is no deductive way of doing so, all of our deductive attempts will fail, we can always question the premises and providing an argument that moves directly from premises to conclusion (deduction) to justify a method that does not do so (abduction or induction) does not seem to make much sense to me. What about deduction? We have got the same problem! You cannot justify it by using deduction because that would be circular, you cannot employ induction due to the problem of induction and you cannot use abduction either form the same reasons. The problem of induction can thus be extrapolated to our three forms of reasoning. It seems that philosophy is unable to justify itself.

jueves, 24 de noviembre de 2016

The death of modern democracy

I know the title of this article sounds nihilistic, amoral, anti-liberal and counter-intuitive, but before you think I'm the worst human being in the planet, let me explain what I mean by this.
As a philosophy/literature/French student, I have always believed in the freedom of expression (and I still do), the liberal ideals (yes! The degree I am studying is in fact called "liberal arts") and people's right to show their opinions, no matter how ridiculous they are. I have always believed in the intrinsic importance of argumentation to convince the masses, but after fantastic ideas such as Brexit, Donald Trump and Colombia's rejection of the peace treaty, I have come to realize that there is a force that drives the masses a lot better than any rational way to speak to them: feelings. President-elect Trump, the victory of Brexit and Colombia's choice to opt for war rather than peace are examples of the failure of rationality. People have spoken and out of fear, anger and hypocrisy have chosen horrible things, that is why I can't help wondering if this is the end of modern democracy or rather, if it should be the end of it. Therefore I ask myself, what is the death of democracy? In the following article I will analyse two of the main principles that govern our conception of democracy and I will try to explain why despite being our best socio-political system so far, democracy is bound to failure and if that is the case what to do once it has collapsed.
Utilitarianism expressed that humans are in a constant conflict that involves the acceptance of pleasure and the rejection of pain. A good system is that which creates the best possible outcome, the best balance of pleasure over pain, in other words, "the greatest happiness for the greatest number". John Stuart Mill's liberal ideals lead him to speak about "the dictatorship of the majority", which is a concept that is perfectly exemplified in the outcome of the Colombia peace treaty vote (50.2 vs 49.7), and that in a good educational system students should be faced with every kind of argument before forming their own opinion on a particular subject. This is not so simple though, Mill argues that pupils should be explained these arguments by those who are totally convinced of their validity, so for a student to really know a particular topic, let's say atheism, I should arrange a meeting with Richard Dawkins and, worse of all, in order to investigate the origins of terrorism I should listen to a lecture by a convinced terrorist and so on.
We can see straight away the relationship between classical utilitarianism and democracy. They both call for freedom of speech and "the greatest happiness for the greatest number" motto. Nevertheless, these two premises are extremely problematic. Let's first take an example that will show the precarious state of the argument for freedom of speech: Should we give a tyrannical dictator who will suppress freedom of speech the right to propagate his ideas? If the answer is "yes" and he is successful in convincing the masses (which would be fairly plausible since masses are easily manipulable, if you're not sure, I encourage you to take a look at Lenin's rise to power), that's it, freedom of speech is dead. On the contrary, if we don't let him express himself, we are also suppressing freedom of speech and killing it. It seems that the liberal principle of freedom of speech can be used against us. There is a third, more desirable, scenario however, that in which the tyrant does express himself but fails to convince the masses. In this case, freedom of speech has proved to survive, but its survival has had side-effects. Notice that throughout this article I have been using the word "convincing" when I referred to swaying the masses. That is the third way in which freedom of speech dies. Very few people agree truly with the ideas of a particular political party, we are convinced by them, we are manipulated to vote for X, either by rational argumentation or by the feelings the politicians transmit. So only political parties are entirely free, in the widest definition of the word: free to express themselves, free to make us vote for them... The rest of us are like sheep. We think we are being listened to and that our ideas are being discussed but we are constantly being influenced by the others and we are being seen as 'sources of votes', as material resources, not as people with real ideas that must be debated. This essay, like any other piece of writing, has a similar objective: I want you to agree with me, no matter how open and tolerant I want to be, the moment I present my argument to you, I will be exercising some kind of control over you, it's just the way argumentation works. I am free to write whatever I want, but the moment you read these words your opinion will be affected by mine whether you agree or disagree with my thesis. If you disagree, your opinion will try to prove I am wrong, thus influencing you and if you agree, you might do so out of the eloquence of this text or its sound arguments or whatever reason, but if I succeed I would have changed some of your preconceptions and therefore we can conclude that you are not entirely free to form your own opinions. We are what we read and hear.  No matter how much we try to be sincere to our audience, the minute we express ourselves we will influence other people and we are constantly affected by other people's right to express themselves, hence restricting our individual opinion. So even in the most desirable if the three scenarios of freedom of speech, we see that only a few are really free, while the rest live deceived. That's the paradox of democracy in terms of freedom of speech.
Let's now examine the argument on "the greatest happiness for the greatest number". Mill would say that that is good. Whatever produces more happiness, whatever people fancy, is the good we should look for. However, it is apparent that sometimes people desire bad things, such as the three examples I mentioned at the beginning of this essay, so not always what people wish is equated with their good. It is a mistake to believe what people want is what will make them happy in the long run. Right now, Dan Brown might be a lot more popular than Shakespeare, but who is the better writer? This utilitarian premise leads to absurd conclusions. In addition, the mere concept of happiness is very subjective and, although it is important to create a good social system, it should not be our only criteria. What is more, if we are constantly being influenced by others, how do we know that X is what we truly want? Either way, democratic ideals seem to lead to their own self-destruction. In fact the only reason why Colombia has been able to negotiate with FARC now is because the government did not take the results too seriously.
What we should look for is a structure that would apply a different utilitarian, less objectionable approach named "welfare utilitarianism", which attempts to search for the good and the preferences of the citizens, rather than their desires. I am not saying this is the best possible solution to the problem and it may not produce the greatest happiness to the greatest number of the readers of this blog, but it might be an idea to look at.
To conclude, sadly democracy seems to be doomed to death. It is the best system we have tried so far and it seems to respect the integrity of the individual but it does have inconsistencies. I am not suggesting we should abandon it radically, we should stand for common sense: freedom of speech is a good idea, but it does have problems that should be understood. I do think democracy has very useful ideals and it is a system which tries to aim to the respect of the individual. The key problem is that it offers no guarantee. What I am trying to do is to show you that things could be otherwise if we apply another inclusive system which guarantees the welfare of the people whilst keeping the best, most integrative principles of democracy. We need a substitute, something that will preserve the successes of democracy and correct its faults.    

viernes, 14 de octubre de 2016

Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016

No hay duda de que Bob Dylan es uno de los grandes cantantes y compositores, ni de que su estilo fue muy significativo en su época, ni de que sus canciones, muy poéticas, se han ganado un lugar especial en nuestros oídos. Sí, ha creado algunas de las melodías más importantes de las últimas décadas, pero permitidme que resalte las palabras "algunas" y "melodías" y mirad que he dicho "algunas melodías" y no "todos los poemas". Tampoco vamos a negar que algunas buenas canciones son en esencia buenos poemas. Es cierto que la letra de una canción hace que según oigamos los primeros acordes nos pongamos a recitar y entonarla, pero mirad que he vuelto ha decir "algunas buenas canciones" y no "todas las buenas canciones". ¿Dudamos a caso que "Claro de Luna" o "la novena sinfonía" de Beethoven sean malas canciones? Sin embargo no tienen letra, aunque es cierto que históricamente se ha ido añadiendo letra a las canciones.
Dicho todo esto y por mucho que respeto a Bob Dylan, el hecho de que tenga el Premio Nobel de Literatura 2016 es una aberración. En esto se materializa la degradación que a lo largo de los últimos años ha ido sufriendo la sociedad iniciada por Alfred Nobel. Tiene el Premio de la Paz Al Gore y es más, lo obtuvo el año en el que se nominaba a Irena Sendler, que salvó miles de vidas durante el nazismo, apodada, no por coincidencia, "El ángel del Gueto de Varsovia". Ella salvó vidas. El ganador da discursos del medio ambiente. Y por mucho que le respeto y aunque aprecio su don para la oratoria y sus políticas, lo ganó Obama por sus promesas electorales y por ganar unas elecciones presidenciales.
Eso respecto al Premio de la Paz. Volvamos al de literatura. El galardón supremo en el mundo literario. Lo han ganado nombres tan cruciales en la historia de la literatura como Bertrand Russell, Camus, García Márquez, Hesse, TS. Eliot, Hemingway, José Cela e innumerables otros... Fue ofrecido a Sartre... Aunque también es muy fácil hablar de aquellos autores sobresalientes que, mereciéndolo, no lo obtuvieron. Kafka, García Lorca, Pérez Galdós, Nietzsche... Y habiendo tantos nombres tan geniales que con suficientes méritos no lo tienen, ¿por qué a Bob Dylan? No es el único gran cantante del mundo, ni es el único que ha compuesto canciones poéticas. Es más, su excelencia como artista ya fue reconocida hace unos años con el Pulitzer (por cierto, Harper Lee ganó un Pulitzer, pero no el Nobel, pero pregúntale a cualquiera si Dylan es mejor escritor que Harper Lee), ¿por qué ahora el Nobel? ¿Le hacía gracia a la sociedad otorgárselo a Dylan? ¿Por qué no a David Bowie? ¿O a Freddie Mercury? ¿O a Robert Plant? Mi razón fundamental es sencilla. El debate de si canción es directamente una forma de expresión literaria continúa abierto entre los académicos (los académicos debaten por todo, de hecho a día de hoy sigue habiendo varias teorías sobre el origen de la novela, citemos a Watt y a Doody), por tanto ¿por qué un cantante? Parece como si la fundación hubiera ignorado la realidad sobre el mundo académico y se hubiera olvidado de que aún hay cuestiones sin zanjar en el ámbito literario. Por tanto se acaba de galardonar a alguien según un criterio que aún no está asentado entre los expertos.
Además, aunque aceptemos que canción y poesía están conectados, a mi parecer este argumento ignora algo esencial, el hecho de que la canción se compone de dos elementos: música y poesía. Dar a un cantante un premio de poesía es considerar la mitad de su obra. Con esto no quiero decir que la canción sea superior a la literatura, solo que en su proceso creativo emplea un 50% de literatura y un 50% de melodía, por tanto no es literatura en el mismo sentido que "La tierra baldía", que es 100% literatura. TS. Eliot solo juega con la palabra escrita, ¿por qué premiar a alguien que usa la palabra cantada?
Tras todo esto, me queda concluir que un premio no es sino un intento de hacer ver que el arte es un campo objetivo y que se puede cuantificar en función de cuántos premios ha ganado un autor (cosa que tampoco logra a la perfección, porque, ¿cuántos premios ganaron Baudelaire, Quevedo, Shakespeare y Cervantes?) , aunque en realidad la cuestión de a quién se ha de otorgar reside en la opinión de un jurado y es por tanto perteneciente al ámbito subjetivo y esto da lugar a que en ocasiones la opinión se imponga al mérito, como ha ocurrido en esta convocatoria. Esto-colmo ha vuelto a hacer honor a su nombre.